sábado, julio 29

lo que comemos.

Enero 1989. Voy por la ruta en el asiento de atrás del 128 de mis viejos. Cierro los ojos fuertes - así- y deseo para adentro que se detenga el mundo. No quería que ninguna otra vaca tuviera que morir por nosotros. 
Abril 1992. IVoy por detrás de los pescadores, y sin que se den cuenta saco los peces d esus baldes y los devuelvo al lago. 
Abril 1994. Mi hermano se esfuerza por sacar una trucha rebelde del lago Nahuel Huapi y yo le grito (al pez, no a él) "Luchá truchita por tu vida!" . Después me la como con papas a la crema muy campante. 
Mayo 2010. Sobre los cerros calchaquíes veo cómo faenan una vaca. Los baldes de sangre, una atmósfera de bruma, los nenes con caras tristes no disfrutan del ritual. Junto a ellos me como un sandwich de milanesa y declaro en voz alta: "Es obvio que nunca voy a poder ser vegetariana". 
Junio 2010. Una pareja de amigos viene a comer a casa. Yo muy orgullosa les sirvo un risotto de osobuco que preparé con una receta de Fernando Trocca. Ella me dice que va sólo con el arroz. No come animales por compasión. Me quedo admirándola, perpleja, algo en la palabra com-pasión resuena en mí.
Julio 2017. Hace un año aprox. Por fin, después de muuuucho tiempo, me animo a dejar de comer carne.

Digo "me animo", no porque fuera a sentir mucho su ausencia. Sino porque había un mandato cultural muy fuerte que me impedía hacerme cargo de la compasión que me generaba el sufrimiento de los bichos. Hasta pensaba que sería poco atractiva para mi pareja y los hombres en general (?).
Aun sin estos problemas morales que a mí y a mucha gente se le plantean que tienen que ver con sojuzgar especies para nuestro consumo, después de haber estado investigando mucho el tema, comprendo que hoy comer carne y productos de origen animal debe ser un acto tan conciente como prenderse un pucho. Hacelo, pero sabé que es una mierda.

La evidencia sobra. Hay estudios de todos los tipos, tamaños y colores que muestran que la producción ganadera afecta el medio ambiente (es el principal agente del cambio climático, por el gas metano: recomiendo Before the flood de Di Caprio y Scorcese); nuestra salud (recomiendo firmememente ver Forks over knives), sobre todo en lo relativo a cardiopatías y cáncer; tiene un impacto social (con el grano con que se alimenta a nuestro alimento -la vaca- se podría terminar el hambre mundial); tiene un impacto monetario (los sistemas de salud colapsan por los problemas que nos causamos comiendo alimentos con colesterol), etc etc etc.

Es una buena fuente de proteínas? Le pregunté el otro día a una cocinera que trabajó con Adriá y Starck y que logro revertir una enfermedad autoinmune de su hija sólo cambiando la alimentación y que hoy tiene una empresa exitosa de alimentos veganos. "Es la más directa, la más práctica", me dijo, pero te viene con otro montón de cosas indeseables.. Todas las proteínas que necestamos, excepto la B12, y aminoácidos están en los alimentos de origen vegetal".

Siempre cuando se habla de estos temas tendemos a pararnos en un lugar de iluminados y evolucionados. Intento zafar de eso. No estoy bajando línea. Me hablo a mí misma también, que disfruto tanto de los quesos, que le doy a Tomás yogures industriales, que en este año me comí tres choripanes, un pastel de papas, una empanada de carne y dos tortas fritas. y que además uso carteras y zapatos de cuero.

(Noté -por suerte cada vez menos- cómo a lxs vegetarinxs y veganxs se les pide una coherencia que nadie tiene en ningún aspecto de su vida .. yo por este año me di por hecha al contribuir desde mi lugar a reducir el sufrimiento animal).

Ahora voy a emprender el enorme desafío de soltar los yogures y quesos de origen animal, por mi salud y por las vacas que no quiero que tengan que estar atadas, continuamente estimuladas para producir leche para seres que no son sus crías.

Y lo que necesito decir es que si vamos a comer carne de vaca, chancho, pollo, quesos, leche, sería muy pero muy oportuno que conozcamos que estamos comiendo, cómo impacta en nuestro cuerpo y en el planeta. Y después sí, si todavía queremos, comerlos y dárselos a nuestros hijxs. Que alimentarnos sea un acto bien conciente.


(Post arduo de escribir en este país carnívoro. Me la banco!)

2 comentarios:

Analía dijo...

Hola Ceci....perdón la confianza... ;) leí tu post.....y tuve que mirar forks over knives....me encantó....la de Di Caprio no la ví aún...pero también miré Food Matters ...y siii....acá quedé flasheando con lo que como y sobre todo con lo que le doy a mis hijos....que obviamente no quiero dañarlos....pero ahora empiezo a ver que no sé si es todo tan saludable y nutritivo como pensaba...me estoy replanteando las viandas, las meriendas de los recreos...lo que comen cuando les da hambre...y puedo ver que sí...estoy medio ? desubicada, equivocada...
Pero esta vez, como pocas veces en la vida, no sólo lo voy a pensar y planear, sino que ya empecé a cambiar...algunas cosas...supongo será de a poco, supongo que todo se va a ir acomodando paso a paso...ayer miré forks...y hoy food matters, también estuve mirando unos videos de Jamie Oliver que de paso te cuento los compartí con mis alumnos de 5to de secundaria ( soy profe de inglés ) y estamos trabajando con alimentación saludable...así que aprendo con ellos, y ahora estoy tipo esponja , absorbiendo y tomando nota de las cosas que ya no quiero para mi vida...y menos para la de mis hijos! Gracias x escribir...y enseñarnos! perdón por tanto texto...abrazo virtual
Ana

Anónimo dijo...

Hola Analía! Gracias por tu mensaje! Cómo me vas a pedir perdón por la confianza y por la cantidad de texto? Al contrario! Qué mas quiero yo que intercambiar ideas! Es RE dificil lo de los chicos. A mí me es muy simple aplicar todo esto a mí, pero desandar el Serenito, el Danonino, el Mc Donald´s cuando encimaporel lado paterno son re pro lácteos, re pro carne! Aich! RE difícil! Y cómo caer en los dulces.. Intento balancearle lo más posible pero sé que nos falta.
Voya mirar How food matters! No lo vi!
Besote!!! Gracias por compartir!