miércoles, diciembre 21

modo diciembre.

Voy a escribir sólo porque me siento extrañísima y no se me ocurre algo mejor.

Diciembre siempre es extraño. Antes algo de toda esa excitación me copaba. Ahora me produce cierta incomodidad. Como si todo se alejara- De hecho, cuando veo a alguien con cara apacible y normal, haciendo lo de siempre, siento que medio desentona. ¿Qué te pasa que leés el diario sin apuro y tomás café con leche con medialunas? ¿Pero no ves que ES DICIEMBREE??

Claro, es que venías de lo más bien con noviembre, sus noches tibias, el olor de los tilos, las cervecitas en la vereda, soñando las vacaciones y de repente zás. Es diciembre. A las vacaciones ya no hay que esperarlas, hay que organizarlas! Las rutinas empiezan a resquebrajarse, el calor aprieta, los días se alargan, el calendario apura.. un cierre atrás de otro. (Si sos madre hay algunos extra. Si tu hijo cumple en diciembre se te suma un bonus track). .. Quedás con todo el mundo en encontrarte a tomar algo y no das abasto, recordás que hay cuentas que pagar antes de irte; que las plantas van a necesitar agua; .. que todavía no te depilaste, que las uñas, ay, que los regalos y los bolsos para dos.. Tu cabeza ya está en otro lado, pero tu cuerpo está acá, comiendo cualquier cosa casi como por obligación, con un acelere que no se condice con el ritmo que el calor normalmente impone... está desvelado por los mosquitos a la noche -y huele a off- y los amaneceres precoces. El sssss del acondicionador de aire te golpea la cara donde entres, estornudás,te resfriás... estás blanca y ojerosa aunque ya haya estallado el verano.  Y lo peor: los mails y llamados entran con la frecuencia habitual (o intensificada), como si nadie se percatara de que vos en un punto ya te fuiste.

Si viajás por las fiestas y/o vacaciones lo que se abre ante vos (o al menos ante mí, está claro que hablo de mí), es un abismo insondable.  Más que una combi a la costa pareciera que estás por tomarte un cohete a la Luna. Y si sos como yo, que te cuesta despegar, siempre, y que los cambios te comocionan, que no te tomás vacaciones hace varios años, entrás en estado de alerta, te sugestionás. ...brrrr... grrr. dicoeimbre, diciembre, diciembre, a mil a mil a mil, repetís. Como loro.

Querés ser como el barrendero que va a barrer la vereda hasta que el sábado alas ocho de la noche se dé una ducha y vaya a comer lechón y pan dulce. Pero no, vos no podés, vos estás en puro estado diciembre.

¿Será por rebelarme al frenesí de esta época del año, que anoche - en vez e preparar bolsos,protector solar, baldecito y documentos- me pasé una hora viendo fotos de famosos con y sin photoshop (?) y hoy me colgué leyendo las profecías de Parravicini. (?!)?

...

pd: gracias, gracias, gracias por la onda en los comentarios del post anterior. Sí, ya no! Se terminó. Con la angustia e incertidumbre y el alivio que eso conlleva. Las abrazo, muchachada.



lunes, diciembre 12

ya no.

Sigo scrolleando las noticias del Facebook a ver si me dice algo. Cae la tarde, no se larga aún la lluvia. Suena Soda. Ahora Extreme con su More than words, me doy cuenta de que las respuestas no las tiene ningún meme, ni el horóscopo negro, ni House of Alchemy siquiera. (Dice que contesta en menos de una hora, podría aventurarme, tipo "Ana, qué onda esta angustia?".. no creo que me llevara muy lejos), .Las respuestas las tengo yo, ya las sé, no me gustan a veces, Y es una:

Sí, otra vez.

Tiene que ver con una cuestión laboral muy incómoda, pero que me puso en un lugar ya demasiado conocido para mí. Como un hit viejo, viste? Como ir a una fiesta y que te pongan bate que bate chocolate, o dale a tu cuerpo alegría Macarena. Sí, te sabés el pasito, y la letra, todo, pero ya no los querés bailar. ¿Qué tiene que ver esto con mi vida hoy?

Todo me viene hablando de este cambio. Y a la par que me angustia también me entusiasma. Viste cuando dicen que los miedos suelen ocupar el lugar de los sueños? Es eso. Pasa que ahora que tengo más resto para afrontar las incertidumbres, para aceptar lo que no va y para emprender,... también tengo una vida que requiere ciertas seguridades materiales. Un hijo, básicamente.

Y después está lo otro. Y es que otra vez.

El destrato, la falta de respeto, la humillación por momentos. Sé que no lo merezco pero una parte de mí responde a todo eso. Siempre quise ser de esas personas con las que simplemente-no-se-meten,.. pero yo soy carne de psicopateada, y no parece que pueda correr así nomás de eso.

Yo me la sé Macarena y Bate que bate también. Y ellos saben que me las sé. Y cuando me sacan a bailar y sonriendo digo "No, gracias", se produce un momento de tensión, una irritación profunda, Tan clara la tienen que me las sé. Y entonces empiezan a sobrar las palabras, porque yo sola me voy zafando de toda esa energía, y nadie dice nada, y está todo tan claro. Me empiezo a sentir como una papa que quema, una papa incómoda. No puteó, no gritó, nunca hizo nada malo, siempre cumplió, una dulce, pero la necesitamos bien lejos.

Hay gente que disfruta de ejercer su poder sobre vos. Y parece que por mucho que evolucione una, se los encuentra igual. Tuve tantos episodios y hasta periodos enteros de desamor, donde yo funcionaba bajo este modo. Pero ya no, ya no, no quiero. No.