lunes, septiembre 12

el otro.

Hola muchahada linda. Quiero y necesito, hablar sobre la otredad. Qué es. Justamente no sabemos. Es lo otro, hay que averiguarlo. 

En el post anterior -cuyos comentarios cerré porque se había vuelto un foro de discusión que yo no quería moderar- les contaba de un telar donde nos animamos a transitar un proceso de la mano de una otra. Y esa otra, es otra. Porque a la vez que encontrás montones de semejanzas con quién sos, y espejás muchas de tus cosas,  la frontera geográfica que delimita su existencia de la tuya siempre aparece. El aprendizaje es tan profundo, que no sé si llego a atraparlo con mis palabras.

Pasa con nuestros estudiantes -las que somos docentes-, pasa con nuestros compañeros de trabajo, con un jefe o jefa, con nuestra mejor amiga, nuestra pareja y hasta nuestro hijo. El otro es OTRO, como dice Darío Sztajnszrajber (se puede escribir ese apellido sin googlearlo?!)  a quien vi y escuché el otro día en el Ohlalá Day: "buscamos en el otro lo que encaja en lo que yo necesito. .. El otro viene siempre diferente y no encaja, por suerte. Si encajara, no sería otro. Lo desotramos para que encaje en lo que yo necesito y lo aniquilo”.

Podés amar mucho a alguien pero siempre llega un momento en que te agarrás la cabeza y decís ¡Ay-no-lo-en-tien-do!  Un planteo, un pedido inesperado, una reacción distinta a la nuestra, una conducta que va por otro carril, un capricho, un puchero, una decisión de vida, un modo de ser. Si es otro ...es otro. 

Este blog tiene la dirección "el otro - el mismo" por una anécdota medio intrascendente que me obligó a mudar de URL pero el título tiene que ver con el libro de poesía de Borges. Y me recuerda un poco al saludo maya: "Yo soy otra tú, tú eres otra yo". Somos lo mismo, pero todos distintos.

Entonces. si en esencia somos el mismo amor, con diferente envase, quizá desde ahí podamos tender los puentes. Y entonces lo exótico sea un lugar que se pueda visitar sin miedo.

No?

Cuéntenme en qué andan que las extraño banda.

c.

2 comentarios:

Vane Valenti dijo...

Ando en la búsqueda de esa otredad , de querer ser otra , de querer que los demás dejen de ver en mi la que salva todas las situaciones, la que siempre está dispuesta. Lo hago porque mi corazón y mi alma lo sienten de esa manera pero hasta cuando?, por qué está mal visto decir basta? no puedo, no quiero. Hoy así , mañana no sé!!!

Teresa Jordan dijo...

Que temon, la otredad!!! En la pareja todo el tiempo trabajo esto de que nuestras diferencias son esenciales en nuestra relación, intentar no acomodar al otro a mis expectativas y demandas es una lucha diaria. Como mamá, que decir, odiaría que Francisca y Simón se acomoden a mis deseos y pierdan el horizonte de ser ellos mismos, pero en el cotidiano descubro actitudes e ideas moldeadas desde mis palabras y mis acciones...
Parte de mi hacer laboral es el trabajo comunitario. Acá aparece la otredad en otro plano. Es@ otr@ además de distinto es vulnerable, excluido, a veces, vive en las margenes... Acá también toca domesticar el ego para no imponer, para aceptar, para escuchar, para respetar...
Es interesante leer a Martin Bubber hablando de otredad.
Por otra parte siento que esta sociedad tiende a que una y l@s otr@s seamos cada vez menos diferentes, impone cierta homogeinizacion...
Gracias como siempre por este espacio! Buen martes!