martes, marzo 8

integre sin revolver.

Hoy me pasa algo raro, tengo ganas de escribir, de expresarme, pero no tengo muy claro lo que quiero decir. Es más, no sé si tengo algo para decir.. Pero déjenme intentarlo.
Sólo sé que enfrente alguien mira un programa que imagino es Showmatch, y que otros ya apagaron la luz y se fueron a dormir. Y a mí de eso no me interesa nada. Es más, hasta apagué la radio. Debería estar leyendo "La muerte del padre", tal vez. Me tomé una copa de vino y me comí dos zanahorias. Tal mi cena después de pasar cinco horas cubriendo un evento singularísimo de un sindicato en el que estaban el sindicalista en cuestión, Jorge Formento, los coachs de Tinelli y hasta Malena Ginzburg. (Qué cosas raras hacemos los humanos).
Cuando llegué debo haberme pasado quince minutos observando y corrigiendo mi postura frente al espejo. Está decidido que vuelvo a hacer yoga.
Y así como quiero enderezarme y abrir .. abrirme, también quiero integrarme. Viste cuando la receta dice "Añada la harina en forma de lluvia, integrándola sin revolver". Así, más o menos así.
Llegó el momento de unir a la madre, con la mujer, con la ex, con la hija, la hermana, la amiga, la novia, la trabajadora, la empleadora, la licenciada, la periodista, la escritora, la rubia narigona.. aquella niña, con la adolescente y esta adulta.  La coqueta con la pensante. La racional con la volada. La soñadora con la miedosa. La optimista con la nostálgica. La viajera con la hogareña.
Integrar lo pasado con lo presente; lo luminoso con lo sombrío; lo inamovible con lo electivo.... aceptarme una.
Tengo la enorme y profunda necesidad de vivir en paz conmigo misma. Hace poco lo experimenté. Fue en enero.Me animé a ponerme en modo slow motion, trabajar a otro ritmo, tomar sol, leer, meditar, escribir, contestar mails como si no hubiera apuros, respirar, caminar, sentir. En ese lapso mi conciencia se abrió, Tanto que hasta veía cosas que hasta entonces se me escapaban. Y no hablo sólo en el sentido simbólico, sino también en lo concreto. En mi propia cuadra veía como por primera vez casas y árboles que habían estado ahí por años
Al estar así estás tan en eje que no necesitás putear a Macri en facebook, ni siquiera encender la radio. Te alcanza con tus listas de Spotify, o el mismo silencio. La vida interior es rica, colorida y demasiado basta para buscar más cosas afuera. Y estás tan cómoda dentro de tu piel que ni se te ocurren consideraciones del tipo "estoy gorda, estoy flaca". Solito tu cuerpo te indica qué quiere comer, cuándo tiene sed. No pide de más, no se conforma con menos. En cuanto al afuera, cada cosa encuentra su lugar y su momento y no existen las preocupaciones: te estás ocupando de lo que te estás ocupando, y después te vas a ocupar de lo que te tengas que ocupar. EL tiempo se vive de una manera no tan agobiantemente lineal. El tiempo es TU tiempo y no el que marca el afuera.
Todo muy genial vieron? Todo súper alineado. Si alguien experimentó algo de esta calma sabrá entender de qué le hablo.
Bien, pero todo eso me lo permití porque el afuera me daba permiso (enero y su descenso de demanda); porque la ciudad misma estaba a otro ritmo y porque sabía que se avecinaban tiempos difíciles, (este divorcio y esta mudanza), entonces de algún modo me lo merecía por anticipado.
Pero ahora quiero lograr ese estado de puro ser no como recreo, no como excepción, sino como algo más permanente. Hacia esa paz quiero ir, aunque trastabille mil veces. Donde en vez de revuelta como hoy me encuentre integrada.
Qué post merengue salió.
Se entendió algo?
Las quiero, je. Gracias por leer.


9 comentarios:

Mamy a la obra dijo...

perfectamente

Flor El castigo de Adán y Eva dijo...

se entendió perfecto. Es más yo pensaba si hoy que no lo tiene claro escribe así... lo que sería si lo tuviese procesado!!!! Creo que es el trabajo de integración sin revolver, sin amasar tanto es muy dificil pero se logra. Siguiendo la metáfora gastronómica creo que a veces parece que no va a salir, que no se va a integrar nunca, pero con paciencia y dejando reposar, o a veces, poniendo un rato en el frío, se termina de integrar....
Beso enorme. To lucidez aclara mis confusiones!

Poly Torchia dijo...

Buenísimo artículo! Estoy en un proceso similar :)

Ann dijo...

Me encantó, Ceci. Y lo vas a lograr, es obvio ;)

Los limoneros dijo...

se entiende perfecto... y allá vamos!! a intentarlo

Ale B. dijo...

Añada a Cecilia en forma de lluvia, integrandola sin revolver ♥
Se entendió perfecto
Besos

Ale B. dijo...

Añada a Cecilia en forma de lluvia, integrandola sin revolver ♥
Se entendió perfecto
Besos

Feliz y Coqueta dijo...

Sí, se entendió! y qué lindo ritmo es el merengue!
Hablando en serio, qué bueno que aunque sea como recreo hayas podido llegar a ese estado y te lo vuelvas a poner como meta. El intento, la búsqueda está buena. A mi lo de la "desintegración" me pasa y me cuesta bastante. Lo veo más que nada entre la madre y la trabajadora. O entre la trabajadora y la persona, porque casi siempre me pasó. Pavadas como ir a trabajar estando enferma. Tal vez porque siempre tuve superiores "poco amigables" (por suerte tuve lindos grupos de compañeros). Igual, no le echemos la culpa a los otros, es la exigencia interna que lo atraviesa todo.
Es lógico que en un momento de tanto cambio sientas desintegración, pero seguramente será como las cosas que están en las cajas de la mudanza, cuando las vayas acomodando encontrarán su lugar y todo se sentirá un poco mejor.
Besos
Caro

ceci a. dijo...

COntestando tarde tardisimo estos hermosos mensajes. En ese momento estaba en la misma búsqueda que hoy.. afiebrada y revuelta. Y uds me contestaron con tanta sabiduría. El frío! Como dice Flor, o el reposo. Y Esto que decís vos Caro, de que todo se ordenaría como las cosas dentro de las cajas. NO ponerse en víctima.
Qué lindo que se haya entendido el post merengue Mamy, Ply, Ann, Limonera, Ale linda!
Qué suerte que las tengo che.