miércoles, enero 30

sosloqueamás: 6 años, 10 verdades

Este blog acaba de cumplir 6 años. Pasaron los días y no sólo no sopló una miserable velita, sino que ni siquiera recibió actualizaciones. Está claro: es un hijito desplazado por el recién nacido.
Por suerte están ustedes ahí, insuflándole mucha vida, con todo el corazón que ponen en cada comentario.

1. La verdad es que antes la url llevaba mi nombre, así que este blog no es precisamente el mismo que al principio. Tuve una mala experiencia con un compañero, y tuve que mudarlo. De ahí el nombre "el otro, el mismo". (Y un poco en homenaje al libro de Borges).

2. La verdad es también que antes tenía otra onda, mucho más críptica. (Por ejemplo, en este post estaba festejando mi primera nota en mi revista preferida ....?!) Ni siquiera me esmeraba en que quien leyera entendiera algo. Simplemente ponía lo que me pintaba.

3. La verdad es que intenté asegurarme de que googleando mi nombre no salga -ahora no chequeé si sigue siendo así, pero bueno, ya estoy jugada.

4. La verdad es que nunca lo promocioné en Facebook, ni en ningún lado.

5. La verdad es que no recibo comentarios de compromiso onda "Divino!", "Holis, pasé!" ni nada parecido .

6. La verdad es que la que comentaba para recibir mi visita a cambio se dio cuenta de que conmigo eso no corre.

7. La verdad es que Vero Mariani, al incluirlo en su semana de "letras", me trajo montones de lectoras de calidad.

8. La verdad es que nunca me resultó un trabajo.. salvo ese período de enamoramiento desaforado donde todo en lo que podía pensar se llamaba Pablo y no se me caía una sola idea.

9. La verdad es también que cuando me puse muy careta, y sólo contaba el lado be happy de las cosas, casi lo cierro.

10. Pero la verdad verdadera  es que quienes pasan por acá, evidentemente encuentran algo, algo que incluso les hace volver. Porque de otro modo no me explico tanta profundidad y ternura al pie de cada entrada.


Yo no sé bien qué es, y hoy les pido que -como regalo de cumpleaños a sosloqueamás, y haciendo la vista gorda al  hecho de que no paso por sus blogs hace como un mes y medio- eso me lo digan ustedes. Y si quieren me cuenten también cómo llegaron hasta acá.

Desde el planeta bebé, donde su majestad hoy decidió otrogarme una hora y media para comer y postear, os saluda y agradece, por estos 6 años, y como siempre,


c.

viernes, enero 25

10 descubrimientos sobre la cuarentena

Eyy! Cómo se extraña este mundo. Espero prontito poder dedicarme a leer sus blogs! Ahhh, me imagino los DIY que habrán hecho, las recetas de verano, las postales de vacaciones.. todo lo que me estoy perdiendo.
Yo acá sigo en el planeta bebé. Con días mejores y otros no tanto. Pero lo que es seguro: aumentando sin límite mi amor por mi gordito, llenándolo de besos, descubriendo su sonisa. conociendo sus llantos, sus pucheros, sus tiempos...
En este tiempo, a dos días de cumplir la famosa cuarentena, hice una serie de descubrimientos sobre este famoso período que atraviesa toda madre. A saber:

1. Que la cuarentena es más que una convención cultural para poner a salvo a la mujer de responder a las necesidades sexuales del hombre (como dice Laura Gutman). Mi cuerpo está volviendo a hacer el que era, justo en el día 38. Ya nada duele (más que la espalda, a veces), y no siento ese cansancio extremo, y mi leche lo satisface más rápido a Tomás... y, y, y... volvieron algunas ganas! 

2. A Laura Gutman hay que leerla con pinzas. Lo mejor que tiene es que a veces se va tan al extremo, que tu experiencia y tus percepciones al lado de eso parecen mucho más suaves y decís "Ah, pero yo estyo rebien entonces!". Jajajja.

3. Que algunas personas -no muchas por suerte- siguen comprando el discurso social de que estar de licencia laboral por maternidad es estar de vacaciones. Yo cuento al menos 10 diferencias, pero serían otro post!

4. Que los "libritos" -como los llama mi mamá- con los que trabajan los pediatras  cambian de época en época, y una tiene que seguir un poco ese librito y otro poco su intuición. Y hacerse a la idea de que en 20 años la teoría del apego y el colecho van a estar pasadas de moda y seguramente los niñitos deban dormir en cápsulas, de pie, o patas para arriba, y que en vez de leche haya que darles naranjú, y en vez de baby mozart, tengan que escuchar reaggeton. Y me va a llegar el día. Va a llegar el día en que a mí, como abuela, me toque quedarme chita la boca, con mi librito bien guardado en el bolsillo.

5. Que durmiendo en el cuarto de Tomás todos dormimos mejor. Él, yo, Pablo... Hasta Rolfi y Kathy!

6. Que puedo comer casi de todo. Y todo va a parar al bebote ese, que ya pesa y mide como si tuviera dos meses, cuando apenas pasa de las 5 semanas.


7. Que algunos seres queridos están en etapas muy distintas de su vida, y les cuesta ponerse en tu lugar. No saben ni pueden dar el amor que necesitás. Y te la tenés que bancar también esa. Aunque duela. Porque si dejás que te afecte por demás, la pasás mal vos, tu marido, tu bebé, todos. Desearía que mi papá y mi hermana hubieran pasado más que horitas con Tomás, pero no puedo cambiar quienes son. Quizás ellos hagan su proceso. Eso espero.

8. Que la frase más escuchada de parte de quienes ya son padres es "Disfrutalo porque pasa rápidoooo". Creo que la oigo a un promedio de 10 veces por semana! Habrá que tomar nota.

 9. Que mi marido es mejor papá y compañero aun de lo que esperaba. Hay pocos, poquísimos con su predisposición. Me hace feliz saber que no me equivoqué, pero sobre todo ver cómo nuestra familia y su vínculo con Tomás se afianzan día a día, con cada siestita nocturna frente a la tele, con cada cena que me prepara, con la paciencia de la que está haciendo gala -a veces con más esfuerzo que otras-, con cada bañito que le damos a Tomás, cambio de pañales, o visita al pediatra.

10. Que -como muchas veces dice Pablo- los amigos son la familia que uno elige- Si ustedes conocieran a Anita y a Noe sabrían que estoy hablando de dos de los seres más luminosos que existan.  Cuando hablo de ellas, con quien sea, me emociono y me vuelvo a preguntar si merezco un par de amigas así, que no aparecen más que para sumar: para darte el almohadoncito cuando duelen los puntos y esas cosas feas que empiezan con h, un sacaleche, el moisés de su hijo, para pasarte videitos sobre cómo colocar la quepina, para darte revistas ñoñas que leer mientras amamantás, para traerte un almuerzo resuelto, escucharte con todos los oídos, darte aliento, alzar a Tomás y mirarlo con ojos llenos de amor.



11 (de yapa). Que hay una sola verdad universal, que no depende del "librito" pediátrico en voga, ni la terapeuta de moda, ni de nada, nada que venga de afuera, y es que el amor por tu hijo crece cada día.

Creo que no es poco, para menos de 40 días.No?
Espero que estén pasando un enero muy feliz!
c.

jueves, enero 17

un mes.

17. Con ese número gané mi primera rifa. Iba a segundo grado. Los de séptimo sorteaban una bandeja de alfajores y otras cosas ricas y yo les compré un numerito. En el momento de formar y de arriar la bandera, como no paraba de hablar, la señorita me sacó de la fila y me puso "de florero" en el centro del patio. No me puse triste, tan atenta estaba al sorteo. Apretaba el papelito en el bolsillo de mi guardapolvo blanco. Desde que volvì a casa con esa bandeja de dulces, el 17 se convirtiò en mi nùmero preferido.Todos me decìan "pero es la desgracia..." y a mí no me importaba. Cuando Axl Rose apareció con su remera con el número 22 traicioné a mi número inicial y lo olvidé por un tiempo.

Hasta que me hijo decidió llegar un 17. Como hoy, pero hace un mes. Y está bien, Tomàs tenìa que venir asociado a una hermosa postal infantil.

Desde el ùltimo post estuve obligada a una buena introspecciòn. Leí varias veces cada uno de los comentarios que me dejaron, con tanta dedicaciòn y cariño, tuve algunas charlas con Noe -que las pasó todas hace tan poquito- y con Pablo que me conoce mucho y está decidido a ser un gran sostén en esta nueva etapa que abrimos y también recibí ayuda de mi mamá y mi suegra, lo que cambió mucho el panorama.

Acepté que parte del laburo de ser mamá es dormir un poco de día, un poco de noche. Dejar de pelearse con esa idea es liberador, aunque siga cabeceando mientras se prende al pecho. Empecé a concentrarme en las cuestiones de hoy, del ahora ya mismo, en vez de preocuparme por lo que podría/o debería ser, en un ratito o el mes que viene. Y consulté a una médica homeópata que creo me va a saber ayudar.

Mi sentido práctico va creciendo junto con el amor que siento por este chiquitín. Tenemos una gran relación, me animo a decir. Dormimos juntos, toma la teta como si no hubiera un mañana, me mira con curiosidad, disfruta de los baños que le damos, acepta gustoso mis "enganchados" de María Elena Walsh (porque no me sé casi nunguna entera), los besitos del Osito de los Pañalitos cuando lo cambio, los lengüetezos de Rolfi, la mamadera con mi leche que le ofrecen Pablo, Susana o mi mamá si no estoy y que lo llamemos Chancho Panza o Don Tomassino Mangiatutti.

Esos 4 kilitos y medio, con bracitos Michelin y panza de cerveza es pura dulzura y buen humor. Y tiene los ojitos de cielo del primer día, pero ahora más abiertos, más limpios y brillantes..









Gracias por darme, 25 años despuès, un regalo más dulce que aquel.
Gracias a ustedes por estar con nosotros
Besote muchachada!
c.

miércoles, enero 9

primeriza, puérpera, monotemática

Cuando no estaba ni cerca de mis planes ser mamá, toda esa gente que subía fotos de sus panzas y sus bebitos al Facebook me parecía ñoña.  Bueno, así que al primeriza, puérpera y monotemática agreguen: ñoña. Porque sí, el pequeñín se apoderó de mis días.
Peeero.. como dijo hoy la pediatra, esos días transcurren entre el cielo -de esas fotos, de esas siestas con su respiración en mi carita, de sus ojazos clavados en los míos, de verlo crecer un poquito cada día...- y algo que se parece mucho al infierno.

Lo miro bostezar y desperezarse- cielo
Pucherea y solloza - alerta infierno
Duerme como un angelito- cielo
Llora con todos sus pulmones, cuerdas vocales, lágrimas y ojitos desesperados - Ardo en llamas mientras Belcebú me pincha el culo con su tridente.

No desespero cuando llora, no me angustio porque llore. Sé que en definitiva tiene hambre, o mimos, o algún papucito cruzado... Pero sí me desalienta no poder liberar mis brazos, saber que mis minutos están contados. Para vestirme, bañarmee, tomar un mate, hablar por teléfono o escribir este post.

El primer pis del día, postergago por teta inminente. El desayuno, postergado por teta inminente, cosas de la casa, mails por contestar, etc etc etc.. a la cola muchachos. Estoy instalada frente a la tele. Yo que no la encendí por un año entero.

Ya saben: todo esto no viene sin cansancio, sin frustración, sin celos del papá (que tiene hijo y conserva una vida), sin búsquedas de por qués, de para qués, etc- Con decirles que ayer con una mano sostenía a Tomás para amamantarlo y con la otra leía en la mini pantalla de mi celular (mentira, del celu del trabajo de Pablo porque Rolfi se comió el mío y tampoco tuve ocasión de reponerlo) un texto sobre el puerperio de Laura Gutman. Ahora tengo que encontrar un hueco para rastrear su libro entre las cajas que todavía no desembalamos.

Toda ayuda es bien recibida, liberadora. Sea del papi, de su mamá, de Wilma, Milton, Anita ... pero no alcanzan para sacarme de esto que alguien dio en llamar con el simpático nombre de puerperio.

Díganme que pasa pronto, que voy a saber pedir y aceptar ayuda y que voy a poder..

c.

miércoles, enero 2

cibertíos y tías babosos y babosas

Les dejo una foto del pequeñín y me voy sin más a ver si puedo leer algo de lo que estuvieron escribiendo en sus blogs últimamente.