miércoles, octubre 27

color esperanza.

Un día que se sabe distinto desde el vamos, y que encima arranca con una noticia como la muerte de nuestro ex Presidente no puede pasar indiferente. Me genera tristeza, conmoción, compasión por su familia, preguntas sobre cuánto significó como personalidad política y cierta incertidumbre sobre lo que vendrá, aunque en verdad mi sensación más firme es que Cristina sabrá capitalizar esta pérdida para fortalecer su propia figura.
Dicho esto, más me preocupa tener vecinas, minas jóvenes, inteligentes, simpáticas (con las que una se detiene a charlar unos cuantos minutos) que temen. Y que ese miedo, inexorablemente, lo vuelcan en al prójimo. "Bajemos en patota a atender al censista". "Yo ni loca me quedo sola con el tipo en el palier", etc, etc. ¿Qué tipo de crecimiento podemos tener como sociedad, si ante todo sentimos miedo al otro?
Creo que mientras haya quienes resistimos, y preparamos un mate para la persona que viene a relevarnos como sociedad; mientras haya quienes entendemos que hoy es- tomando las palabras de Clara en Facebook, "ante todo un día de respeto"- hay esperanza.
No quiero que me la limen. Si hay un motor que debería impulsarnos siempre es la esperanza. Pero no esa cosa ñoña del optimismo. Del "va a estar todo bien porque sí". Si no como confianza en quiénes somos, en cuánto podemos dar, en el peso que tienen las palabras, los gestos, las miradas y las acciones individuales en el mundo que habitamos. A esa esperanza me refiero. No la perdamos. Y si algún día sin saber cómo se nos fue por ahí, vayamos a buscarla.

lunes, octubre 25

hoy.

Anduve chusmeando otros blogs (Vero, parece que hacemos el mismo recorrido, jijiji, arriba de cada comentario mío había ya uno tuyo!!!). Y la verdad no estoy inspirada, para escribir nada, ni pequeño ni grandioso (además de que me levanté tardiiísimo y tengo que recuperar horas laborales!!!).
Pero sí quiero dejarles esta hermosa versión que encontré de No Surprises, uno de mis temas preferidos de Radiohead, y el que más disfruté en su recital. Lo canta ella, una vez más, la diosa Regina. Buena y censada semana para todos!!!

viernes, octubre 22

a veces

A veces no encuentro el entusiasmo, que en mi caso es una cosquillita en la panza, curiosidad, ganas, un extra de energía que hace que el trabajo sea algo más que un modo de ganarse el pan. Ese plus que hace que me dedique a esto y no a atender la ventanilla de un banco, por ejemplo. Esa diferencia, esa pasión. A veces, sólo a veces, me faltan las pilas, o la convicción de que esto que hago es algo bueno, y de que sirve para algo. O alguien. Pero cuando me pasa que escribo un texto, como ayer, y me quedo satisfecha con el resultado, y siento que pude aportar algo nuevo al mundo, el motorcito adentro empieza a querer, y hace brr, brrr...
Y si después, como me pasó hoy, tengo una entrevista inresperadamente mágica, y la mirada del otro deja mis propios ojos luminosos y sonrientes, donde hay al menos una frase -en este caso más, pero con una basta- que me deje pensando, y me voy con la sensación de comunión que me llevé hoy, el motorcito interno entra como en ebullición. Contento, quiere poner segunda, tercera, y más.
A veces, entonces, recuerdo lo afortunada que soy de ser periodista, de poder sentarme frente a alguien a que simplemente me cuente. Emocionarme, aprender, curiosear.. pero sobre todo escuchar. Qué lindo es poder escuchar.
Dicho esto, me pongo a desgrabar!

jueves, octubre 21

him & him (o la creatividad a la british)

¿Hay algo más refrescante para este día NI que encontrar música nueva para escuchar? Todos conocemos a Nick Hornby, el que dio vida a Rob y a Barry en High Fidelity, el autor de 31 Songs.. un capo de la literatura inglesa que un día reunió a toda la nueva generación de escritores - incluido Mark Darcy- de su país en un libro INCREÍBLE para juntar fondos para los chicos autistas como su hijo. (Y que yo leí gracias a Noe).
Muchos conocerán a Ben Folds, al que yo no tenía ni de nombre.
Otros habrán escuchado al menos esta canción, con la dulcísima Regina... Bueno, esa voz masculina es la de él.
Y ahora, él & él se reunieron para hacer un disco que se llama Lonely Avenue. Suena melanco el título y algo de eso hay, pero también humor, amor, un poco de neurosis urbana... Yo digo que no se lo pierdan.



Ah, y de yapa esta canción, que a mí me puso la piel de gallina.

miércoles, octubre 20

cortito y al pie.

"...me di cuenta de que, por más trillado y cursi que suene, no hay nada más poderoso que dos personas que deciden compartir su vida, en los días soleados y en los otros. El amor, de eso se trata. El mismo con el que desmoronaron mi montañita de prejuicios armados con paciencia. Y es que, por suerte, las ideas se mueven y nosotros podemos movernos con ellas. Si nos animamos a hacerlo, entendemos que es bueno sentir que la lluvia moja, sentirlo con mucha intensidad aunque el reverso de la maravilla sea el dolor, que acecha lo mismo que la muerte. Quizás de percibir la luz del instante se trate la celebración de aquello que está vivo. Quizás por eso volví a casa liviana y feliz. Y un poco más libre, también".

Con esas palabras, Ivana, una de las mejores plumas que conozco -escribe con imágenes, texturas, colores, olores y miles de sensaciones- cerró un texto hermoso a la vuelta de nuestra fiesta de casamiento. Amé cada palabra. Sobre todo los recuerdos de las bodas en su Firmat natal, los personajes del pueblo, su procesión interna camino a la quinta.... Y amé, por supuesto, esa instantánea (que cuando la que escribe es ella no necesita fotos) de Pablo y yo disfrutando nuestra noche.

Va este fotoabrazo como mimo. (BUeno, tras intentos fructuosos decido que va mañana, porque hoy el blogger está "en tareas de mantenimiento").
Y de paso dense una vuelta por su blog, un viaje al corazón de las cosas.

martes, octubre 19

Sorrento - Capri

Sábado temprano. Llevamos una semana de casados. Giuseppe, nuestro mozo estrella en el hotel de Roma, nos prepara una vianda exagerada para el camino hacia el sur. En la misma bolsa mezcla frutas, facturas, galletitas y grisines. En AVIS nos dicen "Están de suerte, No nos queda Fiat Panda, así que se llevan el Punto". Genial, un auto mucho mejor! Arrancamos felices con destino a Sorrento (A Pablo le cuesta, y dice siempre "Salerno"). No es fácil salir de Roma, agarrar la autopista circular y todas esas cosas, pero nos las arreglamos bien (hay que decir que acá el capo en eso es mi marido). En el Autogrill almorzamos una ensalda caprese con esa muzarella de Bufala que parece mentira, y nos compramos unos CD´s para el camino. Lo mejorcito que conseguimos: Santana y Elvis Presley. Este último pega muy bien con la ruta costera. Digamos que sonaba así:


Por más que the Pelvis la rompe, y Samba pa tí es un himno, el viaje se empieza a hacer un poco largo, los túneles eternos y extenuantes.... pero cuando menos lo pensamos, paf: el acantilado. Ese mismo con el que siempre soñé. El que en fotos me hacía llorar, no puede menos en vivo. Ceci lagrimeando otra vez. Acá está, éste es, visto desde mi ventanilla:


Ya en Sorrento hacemos una parada estratégica en un cyber. Me conecto a Alma Singer, y buceo en la etiqueta viajes hasta dar con el hotel que Vero recomendó en Sorrento, el Mignon. Hurra! Lo encuentro. Es difícil ubicarlo, nadie nos sabe decir dónde catso queda esa calle! En una de las tantas veces que me bajo a preguntar, la cámara vuela al piso. Nunca más reaccionará. Se hace de noche, todo está ocupadísimo. Hasta que en un hotel nos hacen la gauchada de llamar al Mignon. Hay un cuarto, el precio es perfecto, nos indican cómo llegar y por fin aterrizamos, exhaustos, pero contentos. Esta noche Vero es como nuestro angelito protector.
La ciudad, aunque la vemos con el filtro del cansancio, es hermosa. Es distinta a cualquier cosa que conozcamos, con sus mini callecitas peatonales, sus bares atiborrados y sus locales de souvenirs. Para llegar al mar el camino puede ser un poco intrincado. Lo descubrimos el domingo, cuando enfilamos hacia allá desesperados por un poco de playa. NOs encontramos con una privada que más que mar tiene una pileta de agua salada. Unas señoras se remojan muy graciosas. Conocemos a un personaje muy curioso llamado también Giuseppe, un napolitano que según Pablo debe haber inspirado algún dibujo animado. Nos reímos mucho de la anécdota.
Para cenar, nada como Il Buffalino. NO tiene web. Pero si un día van a Sorrento, pasen a comerse una caponata o unas pastas por ahí. Como prueba va esta cara de felicidad (Foto sacada con cámara nueva):


El lunes arrancamos hacia Capri. Altísima excursión, muy recomendada por mi hermano que fue... hace 20 años! Tomamos el barco temprano, y allá vamos!


Un panino caprese, en el lugar que lo vio nacer, justamente, para juntar fuerzas:


Y nos subimos a otro barquito que rodeará la isla y que nos va a llevar a conocer la Grotta Azzurra. Una de las mejores partes es cuando pasamos por el medio de los Faraglioni, unas formaciones rocosas inmensas e inverosímiles. Ya en la gruta hay que esperar MUCHO para entrar. Todo hasta ahora es así, un poquito masivo, pero vale la pena. Una japonesa está verde de la descompostura y le enseño cómo reponerse. (A mí me pasa siempre!) Me lo agradece con sonrisas y más sonrisas. Un napolitano muy oloroso da cátedra de lo bella que es Nápoles para toda la tripulación. Capitán y marinero me quieren chamuyar cuando voy a preguntarles por qué esperamos tanto. "Mi dispiace, sono con mio marito", les digo, y se matan de risa. POr fin llega el momento. Hay que subirse a un bote, pasar por una boletería flotante para compar il biglietto y después acostarse en el fondo del bote porque si no, no pasamos. Para que se den una idea:


La gruta es TAN hermosa. Nuestro gondoliere canta "Volare" y otro entona una de Pavarotti. Son apenas unos minutos, pero esa luz única hace que no nos arrepintamos.
A la vuelta caminata hacia el centro de Capri. Léase: media hora de subida continuada bajo el sol. Estoy como loca con las puertas. Armé una colección de fotos que ya subiré. Llego agotada, pero nada que una granita de limón no pueda reparar:


Seguimos caminando al estilo Hacker, es decir, "siempre un poquito más allá de donde van todos". Y por suerte, porque llegamos a una de las mejores vistas de todo el viaje. La punta de la isla, desde donde se ven los Faraglioni. Y donde conocemos a un matrimonio Italiano que viajó para festejar sus 40 años de casados. Su secreto? "Litigare", dicen.


Hay un hotel diseñado por Le Corbusier, donde se alojaron Wagner y más tarde, Churchill y Eisenhower durante la II Guerra Mundial. Me los imagino decidiendo el destino de la humanidad con esos paisajes, Pobres, sí que padecieron la contienda.
Después, descubirmos la mejor pasticceria de tooodaaa Italia: R. Buonocore, se llama. Tampoco tiene web. Es antiquísima. COmpramos unas nocciola y unos pistacchini. Pablo refunfuña por la espera y después, ya en la playita al atardecer, se los come todos él.


Es hora de volver, de unos ravioles con vino en una terraza pacífica, y de irnos a dormir. Mañana salimos con destino a la Costa Amalfitana.

lunes, octubre 18

qué lindo

Entrar al SIU Guaraní, y encontrarme con esto:

Taller de Orientación en Periodismo 15/02/2010 Aprobado 10 Examen 6496 440

jueves, octubre 14

madres.

Cuando supe que Yani iba a ser mamá me emocioné hasta llorar. Esa noche de jueves, mientras Pablo hablaba por celular y yo festejaba al lado, capté en un minuto la magia inexplicable de la maternidad. Digo inexplicable porque hay cosas donde la ciencia, a Dios gracias, se queda corta. Tanto lo habían querido, tanto lo habían buscado, tan felices estaban los futuros papás. Cuando, la noche de nuestra fiesta de casamiento, nos despedimos, fue también ese hecho amoroso que iba a ocurrir unos días después el que me hizo soltar las primeras lágrimas de emoción: cuando volviéramos de viaje, Matías iba a estar ya fuera de esa panza, la misma que nos acompañó en cada reunión de amigos, la que se bancó estoica una recorrida por Once en busca de los centros de mesa y los materiales para los frustrados souvenirs, la que bailó al ritmo del "perreo" de su mamá para celebrar nuestro amor. Unos días después, una persona nueva llegaba al mundo. Y yo, en otra parte del mundo, volvía a lagrimear.
Esto que relato es ni más ni menos que la historia de casi cualquier nacimiento. Y sin embargo, a mí me tocó de cerca por primera vez. Será que cuando nacieron mis sobrinos -seres que por sólo existir, modificaron absolutamente mi propio ser- era muy chica para comprender que los engranajes de la creación misma se habían puesto en juego para traerlos a nuestras vidas.
También Laura, mi analista, espera un bebé para dentro de seis meses. Y cuando ella se puso de perfil, para buscar en la agenda el horario de nuestro próximo encuentro, y vi esa pancita orgullosa, una sonrisa sin límites copó mi cara.
De a ratos, cuando le pierdo la paciencia a mi propia mamá, la miro, miro su panza y pienso que una vez yo cupe ahí adentro. Pienso que ella me amamantó, y entonces se borra todas las nimiedades que me puedan estar molestando.
Serán mis ganas. Será que ya encontré al más maravilloso padre que podría imaginar. O será que ya estoy lo bastante crecidita como para darle crédito a ese milagro. O quizá todo eso junto.
Pienso en la alegría y emoción de Agus en el subte cuando su hermano le dijo que iba a ser tía. Pienso en el abrazote que le di a mi sobrina cuando la vi sentada en primera fila de nuestra ceremonia, de vestidito blanco y azul, sonriente, expectante, radiante. Pienso en los hijos de Lucila -"mis asistentes", dijo ella-, cuando me entregaron desde el asiento de atrás del auto los dulces regalitos que me gané en un sorteo. Pienso en Ida, la señora que limpia en casa, rompiéndose el lomo para que a sus nenas no les falte nada. Pienso en mis cuñadas, ambas llamadas Daniela, dándole forma cada día al destino de sus hijos, sanos, inteligentes y hermosos. Pienso en Beatriz, que hubiera dado todo por tener ese hijo de mi papá. Pienso en Susana, mi queridísima suegra, que cada día se esmera en darnos sin condiciones todo lo que puede dar una mamá, y más. Y pienso en mi propia mami, que me conoce como nadie, que siempre tiene una palabra justa cuando la necesito y que rema y rema su día a día, a veces un poco complicado.
Por todo esto, como nunca el Día de la Madre -comercial? ta bien, un poco, puede ser- no se me presenta indiferente. A cada madre que me rodea, sepan que las admiro mucho.
Muy feliz día!

Antes de irnos de Roma

¿Por qué no dar un paseo en Vespa con ella y Gregory? Esta peli la enganchamos justito unos días después de dejar Roma. Ahhh... suspiros, suspiros y más suspiros!

miércoles, octubre 13

Roma.

Hoy pude por fin escribir sendos sumarios. Uno ya fue a donde debía. El otro espera a la reunión de sumario de mañana. Hay un tercero tomando forma. Quiero decir con esto que estoy empezando a concentrarme y a conectarme con la realidad de mi país, (y de mi bolsillo necesitado!). Así es que acá estoy, esperando a un viejo amigo para ir a almorzar, ya dispuesta a contar un poco las impresiones de nuestro viaje/luna de miel.
En Roma, nuestro primer destino, lo llaman "Viaggio di nozze" O simplemente Luna de Miele. El Hotel Domus Aurea, a dos cuadras de Roma Termini tenía tres cosas sensacionales: el desayuno, la terraza donde se servía el ídem y el mozo que nos atendía, Giuseppe. Así que arrancábamos la mañana con la panza llena y el corazón contento. Él nos decía cada día qué visitar. Y pobre, no le hacíamos caso en casi nada, así que al día siguiente nos mandaba al corno con su tonada siciliana y su gesticulación sureña.
Con ritmo intenso, recorrimos todo, y más: La primera tarde fue una vuelta por el radio barrial. POr momentos Roma se asemejaba a una cudad centroamericana, tan verde, con colinas, con flores, empedrados. Econtramos un lugarcito donde tomar una rica cerveza y aunque yo había perdido una apuesta que me impedía darle un solo sorbo, Pablo me dejó, así qe brindamos contentos.
La chiesa San Pietro in Vincoli fue uno de los primeros puntos, y lo disfrutamos mucho. Ahí está El Moisés de Miguel Ángel. Y las cadenas (vincoli) que se usaron para apresar a San Pedro. Esto último más de valor histórico que artístico. El Moisés es una maravilla. Pablo sabe más de escultura y las aprecia mejor, así que me contagia bastante.
La Fontana di Trevi de noche fue un lujazo. Comimos rico a una cuadra. "SIn combustible no funciono" dije, y me empaqué 100 metros antes de verla. Pablo no podía creerlo. Además el paseo no está también ahí, en ese restaurancito con menú de dos pasos acaso? ¨"QUé lindo 'lugarcini'!" dijo él al rato, en su protoitaliano. La Fuente es de lo más hermoso que vimos. Iluminada aspi, me recordaba a Elsa y Fred y a la Dolce Vita, en ese orden. Tiramos la moneda, un marroquí nos sacó fotos, tomamos un mega gelato delicioso. La fuente tiene un poder magnético. NO te podés despegar de esa vista ni de ese sonido.
Piazza Navona, otro lugar encantador. Rodeadas de caricaturistas -hoy los fetiche son Sarkozy, Carla y Brangelina, duros de destronar- están las fuentes de los mares y la de los 4 ríos, con el querido Río de la Plata incluido. Una belleza de Bernini. una de las tantas que vimos. Y esa iglesia gigante que le plantaron enfrente, enrejada. Buuh.
Campo dei Fiori, no tiene nada de flores, salvo un puesto. El mercado ya estaba desarmado para cuando llegamos, pero sí vimos la escultura de Giordano Bruno, al que llamaron hereje. Y una heladería de ensueño. (Cómo se llamaba amor??) con un maracujá y un chocolate a la altura de los de Volta. Paseo en minibus n° 116. En un lugar que se llama "Love at first sniff" me compré una pelota de pomelo y otras sales para poner en la bañadera. Resistió a todo el viaje que siguió y el baño fue delicioso!!!


TRastevere: Al otro lado del río, el barrio más lindo de Roma. Previo paseo en un bondi que daba unas vueltas muy locas, llegamos a este barrio colorido, bohemio, con unos bares increíbles, y tienditas de diseñadores como cuando en Palermo había diseñadores. Enganchamos una muestra de arte erótico donde se mezclaba una gorda al óleo en actitud sensual, con una foto de una negra en bolas y stilettos en una limousine. Ahí en TRastevere fue que inventamos el Bananófono. Y nos reímos muuchoo rato!!! También tomamos cervecita rica en una esquina, donde había personajes inolvidables.


Coliseo, Foro Romano, uds ya saben. QUé les puedo agregar? Lo mejor: dos viejitos los dos vestidos de rayado. Ella sin despegarse de él, acodados mirando todo, caminando a su ritmo, eran realmente inspiradores! Otra gran cosa: la lluvia feroz que se largó cuando salíamos del foro. NOs refugiamos bajo un árbol (más por mí, a Pablo no le molesta la lluvia) y después, cuando el pobre árbol no dio más corrimos hasta el subte. Desembocamos en una mesita con dos cervezas y bruschettas. Ñam.
Vaticano: lo vimos todo. Incidente al entrar. Al parecer mi pollera era demasiado corta. Así que campera de Pablo anudada a la cintura, vi La Piedad, el Baldaquino de Bernini y la baldosa donde se arrodilló Julio César. Después, aún con mi look looser subimos los 540 escalones hasta la cúpula. Matadores, pero miércoles que valió la pena esa vista!!!


Piazza Spagna. Llegué fundida y por insistencia de Pablo. Yo no daba más y no quería saber nada de turistas y más turistas que esquivar. ME costaba la idea de emocionarme con una escalera llena de... turistas! Y sin embargo estaba hermosa!!! Atardecía, y ya llegaban los romanos empilchados a mostrarse. De ahí sale "Vía dei COndotti", la calle donde en 2 cuadras se aglutinan Valentino, Dior, Prada, Gucci, Burberry. Ahhh, muchos suspiros y como premio consuelo una camisita hermosa regalada por Pablo en Zara, más accesible al bolsillo criollo.


Roma es hermosa, exuberante, deliciosa. De día y de noche. Los romanos no saben indicarte cómo llegar a ningún lado. Mandan fruta a lo loco, pero de alguna manera nos las arreglamos. Los romanos son ostentosos, Sí, es cierto, pero cordiales. La comida es rica donde vayas. Y lo bueno es que cualquier bondi o subte te depara un destino imperdible.

martes, octubre 12

instrucciones para un gran fin de semana largo.

Un gran fin de semana largo empieza, por ejemplo, yendo a ver tocar a un amigo muy talentoso. Si el dueño del bar tiene mala onda, no importa, porque el lugar en sí está bueniiiísimo! Si esa noche, además, te encontrás con una hermosa e inesperada charla con alguien a quien apenas habías tenido el gusto de conocer, mucho mejor. Sigue con una generosa dormilona. Meditación al sol y después.. un almuerzo en familia con empanadas y vino en Florida, que está soleada como nunca. Después amagás con hacer las compras en Jumbo, pero pescás que es un hermoso atardecer y que no te lo querés perder ahí adentro. Enfilás con tu chico hacia el barrio, y descubren un buen lugar donde comprar el mejor lomo y la mejor rúcula. Después, él cocina ese lomo. Y vos te ocupás de las ensaladas y la picadita. Van a llegar Agus y Rami, el talentoso. Vamos a comernos todo, a bajar los vinos que todavía -y por un tiempo más- quedan de la fiesta. Fotos, dulces, fernets y cubalibres, y un poco de humo también. Y despues otra graaan dormilona. Domingo de mimos, mucho mimo, y caminata por los lagos de Palermo. No dejás que el enojo porque él hace picaditas sobre tu revista te dure demasiado. Chistes de Mafalda y Guille, Simpsons, delivery y peli. A dormir que mañana nos espera un lunes espléndido ¡Y feriado! Orden extremo de la casa, huevos Benedict+todo cortadito en Oui Oui, peli ñoña mientras él intenta dormir la siesta. Le das mImos intensivos porque está con un dolor de cabeza insoportable, y vos sabés de eso. Pasta y Capusotto. ZZZZ. Amanece martes, es un día brillante, al abrir los ojos ves a tu amor, Kathy, el mate y tus galletitas preferidas. Meditás mientras él se ducha. Después él arregla el lavarropas ¡Oh sí, pero qué mal huele el filtro ese! Se despiden en la calle con una abrazote. Salís a hacer los mandados. Roberto tiene un mensaje de amor y paz para vos. Las hijas de la verdulera son dos soles. Decidís sumar una nueva integrante al balcón: Jazmín, ahora bautizada "Jazz". Y Kathy enseguida va a hacerse amiga.





¡Que tengan una hermosa semana!

jueves, octubre 7

there´s no place like home

Me sale empezar de atrás para adelante. Rayes de la mente. Igual que cuando agarro una revista y empiezo a hojearla desde el final... Es que estoy tan feliz de estar en casa! Miro todo alrededor y me siento tan bien. Volver fue mágico.
La fiesta de mimos que nos hizo Kathy. (A la noche cuando duermo lo suyo es directamente acoso).


Perico, que volvió a dormir conmigo (y ahora "nosotros")


Vera, nuestra cala, que había salido para recibirnos. Y las Alegrías del Hogar que Susana, la mamá de Pablo, nos dejó en el balcón.


Las fresias que nos dejó Ida, la señora que limpia en casa.


Y ahora se largó una lluvia (lo que no le impide a Roberto el cuidacoches seguir -munido de paraguas- con sus largas charlas con los vecinos).


Suena Billie Holliday (souvenir del Camden de Londres)


Y todo brilla.




De chiquita miraba una vez por semana como mínimo "El mago de Oz" y Dorothy repetía esa frase. Hoy la entiendo más que nunca.

martes, octubre 5

el regreso.

Náh que ver con Calamaro. Soy yo, o parte de mí, que ya llegó a Buenos Aires. Durante todo este tiempo (casi un mes) no escribí el blog, no leí blogs, no nada. Me sentí un poquin culposa por eso, pero la verdad es que los días eran super intensos, la conexión a INternet en Europa deja mucho que desear, y no quería escribir gansadas nomás por subir algo, así que me la hice más fácil.
Bueno, lo del jet lag es posta. No pego una. No sé bien por dónde empezar nada. Tengo que hacer girar la rueda laboral y me pesa...Surgió un viaje de laburo y lo rechacé... Llego a la noche somnolienta, deseando más la almohada que nada sobre este planeta. Charlas con Pablo, amigas, caminata por Palermo, matecitos, están ayudando a recuperar el ritmo habitual. Pero bueno, con todo esto voy a que la cosa aquí en sosloqueamás irá de a poco.
Sólo puedo decir que soy una afortunada. Que mi fiesta de casamiento (y el civil) fueron todo lo buenos que podían ser y más. Y que después nos hicimos un súper viaajazo que de tanto, tanto, pero tanto que fue me petrifica y no me animo mucho a abrir a mirar.
Extrañé mucho, también. Sobre todo la casa, los amigos y a Kathy.
Ahora nos van a dar las fotos de la fiesta (ya vimos algunas y son in cre í bles, Irene es definitivamente una genia) y seguramente suba algunas acá. Así que stay tuned.
Está atardeciendo, lo que siempre me hace recuperar la calma.
Cierro el post más desordenado del mundo con el perfume de los jazmines en casa y de los azahares cuando me asomo al balcón.