jueves, junio 25

mundos paralelos.


Acá se mueren Micheal, Peña, Doria, Farrah. Detienen a Carrascosa, habla Ocaña, vociferan Kirchner y Lilita. Acá asisto cada media hora al inadmisible "tudu bom, tudu legal" de la AFIP, y a los spots lacrimógenos del kirchnerismo. Acá tengo una taza con restos de té, un mate con yerba usada y un vaso vacío con restos de Coca light. Acá veo en la Para Tí todo lo que no puedo comprar. Allá él la malcría con pescado y cucharaditas de yogur. Allá ella ronronea, mientras él termina su libro de McEwan y escucha Radiohead. Allá él se entera de las mismas muertes en la notebook que apenas llegué a estrenar. Allá se oye a Seinfield, a Homero y a J.D de Scrubs. Allá él pone en un vaso hielitos y limón y lo llena con Coca Light. (Después de todo en algún momento voy a llegar).

viernes, junio 19

tres granos.

Nubes. Las comisuras de mis labios enfilan hacia abajo. La facultad está terrible hoy, abarrotada de carteles políticos, con el gris afuera y su desierto de alumnos. El de anteojos escucha Los Redondos en su puesto de fotocopias con vista al baño de mujeres. Consigo el libro, pero igual tengo los ojos húmedos. (Hoy decidí no llorar). Tomo un café con leche y consigo sacarme el frío. Estos tres granos en el espejo del bar no son una buena señal.

jueves, junio 18

mis cookies.


Acabo de participar de un sistema de intercambio de recetas por mail. Mandé la mía de cookies. Y pensé: ¿Por qué no dejársela también a los lectores del blog? Ahí va:

Encendé el horno a fuego mediano. Después mezclá sobre el sartén a fuego bajo 100 g. de avena arrollada y copos de maíz con semillas de las que tengas, frutas secas (nueces y almendras preferentemente), hasta que se tueste todo un poco. Luego apagá el fuego, agregá pedacitos de chocolate amargo y pasas de uva.
En un bol batí 75 de manteca a tº ambiente con 75 de azúcar rubia. Agregá un huevo (apenas batido previmanete) y seguí batiendo. Luego incorporá esencia de vainilla. Por último, agregá 3 cdas de agua helada. A esta preparación le incorporás 175 de harina integral fina, 2 cditas de polvo de horneal, una pizca de sal y 3/4 partes de la preparación del sartén. Si ves que está muy chirle agregá más harina. Si está muy dura, más agua helada (apenas!!!)
Hacé un rollo sobre la mesada, cortá pedacitos, formá con cada uno una bolita y aplastalos sobre la placa enmantecada y enharinada. (Te van a quedar con forma irregular) Mezclá miel derretida a a preparación de cereal que te quedó y pegala sobre las galletitas. Llevá al horno. A los 20 minutos deberían estar listas (quizás antes) ¡Y ñam!!!!!!!

= )Son moiii nutritivas, ricas e ideales para regalar en una bolsita de celofán cerrada con cinta bebé a alguien que quieras mucho.

viernes, junio 12

mi sol.


Para mí "veggie", para vos lomo.
Para mí Cuba Libre, para vos Whisky.
Para mí Ohlalá, para vos La Nación.
Para mí un poquito dulce, para vos amargo.
Para mí frutilla al agua, para vos banana.
Para mí Sex and the City, para vos 24.
Para mí angustia, para vos enojo.
Para mí anhelo, para vos proyecto.
Para mí vos, para vos yo.

Imagen: tuteblog.

miriam.

Si yo fuera bibliotecaria me quedaría leyendo detrás de un escritorio con mates o tecitos verdes. Hablaría en susurros, usaría anteojos de marco grueso y ropa suelta. Si fuera bibliotecaria me llamaría Miriam. Leería La República de Platón o La Distinción de Bourdieu sentada en una silla y con luz apropiada, sin el traqueteo y los frenazos del colectivo, sin las chicharras sonoras y el aire viciado del subte. Si fuera Miriam saldría a las cinco a comprar unas Frutigran. Saldría, que no es poco. Seguro tendría menos onda, más sweaters de cashmire, menos jefes, más silencio. Si fuera esa bibliotecaria –y ciertamente estoy llenando el formulario para las vidas que vienen– me pasarías a buscar a las seis y yo, en vez de hablarte de los otros –siempre los otros– te contaría de mi pacífico mundo interior.

jueves, junio 11

pausas.

Leo el relato de Gabriel, (alias del menor por cuyas denuncias fue condenado Grassi) y tengo que parar para tomar airecada cinco minutos. No soporto las escenas de abusos, ni saber que este chico se intoxicó con chorizos en mal estado, que pasaba sus fines de semana solo porque nadie lo iba a buscar, que el cura infame se aprovechó de esa situación, que les repartían alfajores Maradona con la recomendación "si están verdes sáquenles lo verde". Lo que menos soporto es saber que este chico ante todo quería un padre.

lunes, junio 8

anoche.

A mí, muchas veces lo dije en este blog, me gusta romper la temporalidad. La noche de ayer fue eso. El corte de luz en la cuadra no hizo más que reforzar nuestra idea de que sólo éramos nosotros y nuestro festejo. Entonces vestirnos, vos como mi príncipe, yo como tu princesa. Maquillarme con la luz de las velas. ("Una de dos: me salió mejor que nunca, o hice un mamarracho"). Tu perfume flotando en la oscuridad, ("Me pongo corbata?"). Que por favor Edenor no nos de bola hasta la vuelta. Un boleto de colectivo en el bolsillo de mi tapado es una manchita de vulgaridad entre tanto estreno y taco alto. El Día abierto que cruzamos camino al restaurante, un exceso de mundanismo para gente que alquila peli y come panchos. Para nosotros todo se detuvo: ésta es nuestra noche de excepción. Todo lo rico es más rico,la música suena mejor, los regalos son más regalosos, tu sonrisa más hermosa.