miércoles, octubre 29

olvidadoblog

Te dejo esta canción
de melodía hermosa
que me recuerda a Pablo
a su voz y su guitarra
a un River con Divididos
y al violín de Peteco


GUANUQUEANDO

Letra: Graciela Volodarsky
Música: Ricardo Vilca

Venteros de labios quebrados
zampoñas y quenas sonando
antiguo respiro en la boca
besos, besos de mi raza

Retumba en la noche el silencio
la tarde que se hace distancia
misterio que el tiempo descifra
ese, ese es tu respiro

Siento quenas que en el viento huyen
trayendo amores y silencio de las penas
que encierran el sol en su corazón

Entre airampos de luna
zampoñas que en el viento huyen
en viaje buscando el cielo un condor va
como mi ser resucitará buscando la luz.


jueves, octubre 9


Justo ayer pensaba, dos años después de terminar mi carrera en la UBA, que si me preguntaran qué materias me gustaron más, seguramente "Historia del Arte" hubiera estado a la cabeza de mi respuesta, o cerca. Entonces me culpé a mí misma por no haber preparado como correspondía el tema especial del final de cursada. (Recuerdo todavía la cara de desilusión del profesor, un tipo que se apasionaba cuando hablaba, el 7 y su "andá nomás"). Y repasé también el programa: "El banquete" de Platón, "Antígona", de Sófocles, el debate modernidad/ posmodernidad (que incluía textos maravillosos de Tarkovski), la pregunta "por que y para qué al arte?" entre otras cosas. Y también recordé, cómo no, los teóricos de las tres de la tarde, un horario mortífero, con cuatro alumnos, un profesor y mucho sol. La mitad iba porque aún no se habían enterado de que no eran obligatorios, y la otra mitad íbamos por puro disfrute. Al hombre se lo notaba un poco cansado. Pero siempre llevaba libros y anotaciones. Y contaba cosas interesantes. Sobre todo machacó esa idea de que no conviene revisar -ni mucho menos juzgar- la historia con el ojo del presente. Yo me preguntaba cómo no se frustraba con tan escasa concurrencia. Le pido perdón por ese tema (no) especial y desganado. Le doy las gracias. Ahora que se fue, me doy cuenta de que yo fui una de las afortunadas que tuvo a Nicolás Casullo al frente de su clase. (Algunas crónicas lo llaman "ensayista" y "escritor". Yo lo recuerdo como Profesor).