martes, julio 31

noemí

Noemí era una señora menuda de pelo cortísimo, cogote tenso, tacones gruesos negros. Sonreía poco y casi siempre con ironía. No sé si alguna vez quiso a alguna de nosotras. ¿Habrá querido a alguien? ¿Habrá disfrutado su estadía en este mundo?

La recuerdo tomando té en el sillón de la casona de Once, mirando tevé sin hacer demasiado esfuerzo por agradarnos. Hirviendo brócoli y coliflor o desapareciendo por la puerta de su cuarto con la mueca. La mueca no se la sacaba. Supongo que sería la impresión sobre su rostro de los años y algunas amarguras. No quería saber nada de las historias de fantasmas que circulaban por la casa. Mucho menos de que nos mudáramos de habitación cuando sentíamos miedo.

Una vez la vi sonreír con sinceridad. Yo estaba afinando la guitarra en la cocina. Tocaba un punteo folclórico bastante rudimentario. Ella escuchó en silencio, sonriendo. Después aplaudió.

Creo que lo mejor de Noemí –su misión en mi mundo- fue haber tenido a una hija que tuvo a su nieta, mi amiga Lorena. Con Lore nos fuimos a los pocos meses a otra pensión muy cerca y ya no volvimos a verla. No sé si Noemí imaginó que escapábamos de ella.

domingo, julio 29

en la orilla


cayó.. me lo dijo mi carozo hoy
cuando lo oí cantar esta canción
en su "apocalíptica versión"
creo que el durazno cayó,
como la ciruela del ciruelo, como esas dos naranjas del naranjo, como cada fruta a su tiempo

Temprano el durazno del arbol cayó
su piel era rosa, dorada del sol
y al verse en la suerte de todo frutal
a la orilla de un rio su fe lo hizo llegar...

viernes, julio 27

la lengua no se te haga a un lado

Mi mamá tiene un plato fetiche: la lengua en salsa verde. Cuando era chica lo llevaba a las ferias de platos de nuestra escuela y hoy la mete en cuanta fiesta se presente. Se jacta de hacerla más tiernita y rica que nadie. ¡Y hasta de disimular con tanta efectividad que nos estamos morfando la lengua de una vaca!
Creo que lo que más la enorgulleció siempre fue no caer en el lugar común de la vinagreta… Incluso, sus épocas de ama de casa, tenía otras pequeñas rebeliones domésticas: hacía una torta célebre que llamaba “miseria” y que se componía de harina, un solo huevo, aceite, limón, azúcar y soda (la echa al vino o a las comidas, indistintamente… otro fetiche que tiene). Nos daba Shimmy en lugar de Serenito, Superpibe por Nesquik y jugo Inca en vez de Tang.
Y nosotros siempre nos sentimos un poco extraterrestres, en especial yo, que siempre tenía la sensación de que mis vecinitas la pasaban mejor. Y mamá puteaba. Claro, Marianela y su familia –los Robles- tenían bolsas llenas de anillitos Terrabusi y hasta Coca Cola para las comidas. Todavía recuerdo su cara de indignación cuando nos vio llegar a mí y a mi hermana con una pila de juguetes que Marianela ya no quería y nosotras llamábamos “tesoros”.
Es que entonces yo no sabía que don Armando Robles era prestamista, y Nelly una pobre ama de casa que no te cocinaba ni un paty comprado, y mucho menos una flor de lengua como la de mi vieja.

jueves, julio 26

ella


Cuando vine a vivir acá ella no era aún un proyecto.. ella me hizo ver a los bebés de un modo nuevo, desde que ella existe, además de mujer, hermana e hija, soy tía; ella me hizo sentir qué es eso de deshacerse, o derretirse (o poner una sonrisa boba y decirle "seeee, lo que quieras"); ella me hizo descostillar de risa con su "vamos tía, que me se chórrea el helado"; ella me hace tomar conciencia de la distancia que me separa de mar del plata, de los lapsos que paso sin ir; de los años que llevo en Buenos Aires; por ella y su hermano ahora voy más seguido;
Y a Juli lo adoro, pero la góndola de juguetes rosas me tira más...
Para qué lo voy a negar.

lunes, julio 23

la diferencia


Enamoramiento es el episodio narcisista en el que el sujeto cree encontrar al objeto del deseo amoroso que construyó en su mente.

Amor es una situación no episódica, que se mantiene en el tiempo, donde se juegan el compromiso, la tolerancia y la participación.

sábado, julio 21

ciudad pelada


necesito las hojas en los árboles
necesito los olores: tilos, jazmines, personas..
necesito desabrigarme
necesito ver colores

viernes, julio 20

felice giorno degli amici!

(Lo digo en italiano para darle una vuelta de tuerca y de paso, saludar a tres personas que hacen más lindos mis días en el planeta Tierra: Agus, Noe y Cris... ¡Éste es nuestro primer festejo!)

jueves, julio 19

si, y nos vamos a seguir riendo


"No me interesa demasiado la definición que se haga de mí. No aspiro al Nobel de Literatura. Yo me doy por muy bien pagado cuando alguien se me acerca y me dice: me cagué de risa con tu libro". Roberto Fontanarrosa.
Como dice un periodista de Clarín: esta tristeza es sólo por hoy.

lunes, julio 16

un dia como hoy


... pero hace 14 años. Era viernes. Yo, una nena de 12 años. Llevaba casi dos semanas en Ramos Mejía. Casi 15 días de estudio intensivo (preparaba mi exámen de ingreso al secundario), de cenas y tevé blanco y negro con el tío Salvador, de conversaciones a los gritos porque ya entonces oía mal, de la casa silenciosa a la hora de la siesta, de ese cuarto decorado hacía décadas.
Salvador estaba más ansioso que yo, aunque no me lo dijera. Por eso compraba Crónica, y me lo tiraba en la cara. "Mirá lo que hicieron tus gansos rosas, ¡mirá!" me decía. Y yo -la vista sobre el culo mulato de Slash asomado a la ventana del hotel- sólo pensaba "Si Gi lo ve muere de amor". Por eso también ponía a la noche conciertos de Pavarotti, al grito (Salvador no habla, grita) de "Esto es música, querida"... Hasta la fecha ansiada atenué la espera con transmisiones de la Hit. Daisy May Queen se conectaba con una movilera en la puerta del Hyatt. "Ahora pidieron una pizza", decía. Y yo me derretía. "Ahora se asoma Axl al balcón". Escuchaba los gritos de las fans. Me imaginaba escabulléndome en el lobby. Tuve por un momento el impulso de ir. Pero se ve que tampoco entonces era de esas. El 16 de julio de 1993, a las 5 de la tarde, encaramos hacia River con mi prima Gi y mi tío Enrique (que como sí oye bien se armó tapones de algodón). Nosotras entramos al gigantesco estadio de la mano, corriendo y riendo. Todavía hoy, cuando pienso en ese momento, en mi sonrisa debajo de la vincha con la inscripción Guns n´Roses, no tengo dudas: fue uno de los más felices de mi vida.

viernes, julio 13

alia jacta est

“Vos ya estás con ella o no vas a estar nunca”, le dice el profesor de tango al personaje de Gastón Pauls en La suerte está echada. La frase me da vueltas, sigue girando… Me recuerda a un día en la ducha, cuando pensé “Tu amor, Ceci, está más adelante (mañana o el año que viene), esperalo que está ahí, en ese lugar exacto, para qué buscarlo”. O esa madrugada húmeda de febrero, de ese taxi en el que más bien fui depositada, del durazno gigante y colorido que agarré de la frutera al llegar a casa. De lo tentador que era, y de que sin embargo estaba pasado. Entonces me pregunté dónde estaría el que sí estuviera a punto. Y decidí, una vez más, esperarlo sin buscarlo. Me recuerda a cuánto me conomovió Fede con su teoría de los puntitos… No se trata de entregarse a la suerte escrita en las estrellas. Parece nomás que hay cosas que son y otras que no. Cosas que se pueden cambiar y cosas que no. El chiste, salir a averiguarlo.

jueves, julio 12

vote lista 3


"Pienso que en el rock nacional hay dos bandos: uno del palo Redondos, donde podés ubicar a Los Piojos, La Renga, Las Pastillas; y otro del palo Soda, que podés ubicar hasta a Miranda! Estamos tratando de generar un quiosco número tres".
(Julio César Crivelli, Suple No 12/ 07)

lunes, julio 9

hola dulce nieve

Para mí, la nieve era eso cayó sin pre anuncio la mañana de 2 de agosto de 1991 sobre el patio del Fray M. Esquiú, mi escuela de Mar del Plata. Era el chapoteo sobre el barro, los gritos desaforados de unas decenas de chicos que -como yo- no habían visto nunca nevar. Los muñecotes que armamos en la vereda con narices de zanahorias.
Fue luego de un año la voz de papá diciéndonos "chicas, despiértense, está nevando de nuevo", los pinos cubiertos de la PLaza San Martín, la Catedral como en un cuento de hadas.
Fue eso que cayó un día, muchos años después, en el trayecto solitario entre el Casino y el cuarto del hotel de Las Leñas. Los dedos helados sobre una lata de coca, el discman, sexy sadie, cry baby cry, el paso apurado, las modelos y el fotógrafo atrás, cada vez más lejos. Los cigarrillos en la oscuridad junto la ventana y la sensación de soledad aún viéndolos volver entre proyectiles.
Y fue algo más. Hoy la vi caer sobre Buenos Aires desde una terraza. La vi sobre esa estación de tren que siempre me dio tanta paz. La sentí empapar mi pelo sin que me importara. Y el suyo, sin que le importara. Nos hizo reír de contentos, trepar juntos hasta el techo, lo animó a decirme algo... La nieve es todo lo anterior, y ésto, ahora. Y las dos naranjitas que vi desprenderse del árbol.

sábado, julio 7


"Vos no sos mufa, ¿vos sabés qué sos? un omnipotente que se cree capaz de ser motor de las desgracias ajenas, un egocéntrico que cree que el mundo gira alrededor suyo. ¿Y sabés cuál es tu tragedia? Que no lo ves".


Y vos, ¿sos de los que empujan o de los que fluyen?

(Gracias Noe, sumadora profesional!)

viernes, julio 6

sobredosis de tv

Otra cosa que te puede pasar es engriparte. De hecho pasó.. me pasó. Entonces me puse a ver tv: a mí la fiebre no me inspira. Vi a un chino preparar dos veces el mismo plato en gourmet. A un armenio cantar "Cambalache" en I Sat. A un chileno gritón y su novia intentando reconciliarse junto a Vero Varano por América. A la pobre Wanda Nara y al nabo de Andy K. festejando sus cochinadas en el 13. A Diego de Clave de Sol tratando de reconquistar a Ceci y a Brandoni en bolas por Volver. Y al balde ese subiendo y bajando provisiones del Pisito de Montevideo en todos los canales una y otra vez.

martes, julio 3

cosas que pasan


Puede pasar que te duela el cuerpo al despertar, y necesites descansar un rato más y se desbarate tu plan de salir temprano. Puede pasar que -aunque mucho después de lo previsto- salgas apurada de tu casa pero el subte funcione con demora.
Puede pasar que la señora de al lado haya cocinado algo con ajo, o que el chico de la izquierda chupe ruidosamente un Pico Dulce. Puede pasar que te duelan las piernas, y que igual tengas que usarlas para aferrarte al piso del vagón para no caerte. Puede pasar que en medio de todo eso veas a una nena con ojos curiosos, sonrientes. Que la veas bajar, que la veas mirar a todos antes de desaparecer a upa de su papá. Puede pasar que de repente vuelvas la vista hacia la ventanilla y recuerdes qué mágico era el subte cuando eras chiquita.Puede pasar que veas venir un tren en sentido contrario, casi tan lleno de pasajeros como el tuyo, y que te preguntes “¿Qué estamos haciendo?”, y que decidas hacerlo igual, y lo mejor posible. Puede pasar que al salir eches un vistazo a la hora, y decidas cambiar todo lo que tenías proyectado para el día, e incluso los siguientes.
También puede pasar, y de hecho pasa, que después de pensar todas estas cosas descubras que alguien se llevó el efectivo que tenías encima.